"Necesitas 10,000 horas de práctica para volverte experto."
¿Lo has escuchado?
Es una frase muy común en el mundo de los negocios.
Pero ¿sabías que viene de un estudio que medía cuánto tiempo toma llegar a ser de los mejores en una práctica súper especializada, como los deportes olímpicos?
Quizá pienses que eso no es muy distinto a ser experto.
En realidad, la diferencia es enorme.
Ser experto depende de los ojos de quien te ve.
Si sabes más que alguien sobre un tema específico, ante sus ojos eres un experto.
Aunque no seas de los mejores en tu campo.
Así que puedes volverte el experto de cabecera de tus clientes si eres lo bastante bueno en esas cosas que ellos no quieren resolver.
Si hay un problema grande, siempre puedes llamar al especialista de las 10,000 horas.
Pero la mayoría de las veces solo necesitas ser lo bastante bueno para resolver el 96% de sus problemas relacionados con tu campo.
Desde la perspectiva de tu cliente, puedes ser experto en muchas cosas.
Pero en toda una vida solo puedes llegar a ser de los mejores en una, dos o tres.